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Cambiarán a reos federales de penales de Veracruz

04/10/2012

Antonio Rebollo Rendón

México, DF; 4 de octubre del 2012.- Autoridades federales prometen que en 90 días ya no habrá ningún preso federal en penales estatales. Hasta agosto de este año, de los 50 mil 627 reos federales del país, 18 mil 345 se encuentran en los 13 Centros Federales de Readaptación Social. Es decir, 32 mil 282 presos de ese fuero se mantienen en cárceles estatales, de acuerdo a la Secretaría de Seguridad Pública Federal.

Esto implica que los alrededor de 200 reos federales que se encuentran en los penales de Veracruz serán reubicados a estos centros especializados. Se prevé, de acuerdo a autoridades federales, que los reos federales que están en las cárceles de Veracruz vayan al número 5 de Aldama y al que se construye en Papantla.

En los dos meses que le quedan a la administración federal actual se espera lograr tener internos en los Ceferesos al 56% del total de reos federales; es decir, 28 mil 351 internos por delitos del fuero federal estarían en las prisiones federales.

El diagnóstico de las autoridades federales muestra que la corrupción, la falta de tratamiento a los internos adictos, subejercicios en capacitación y uniformes, son factores que han provocado la fuga de mil 068 internos en las cárceles estatales del país en el presente sexenio.

El subsecretario de Sistema Penitenciario Nacional, Patricio Piña Arias rechazó que sea una cuestión de autogobiernos lo que tenga en crisis a algunos sistemas penitenciarios del país. A su consideración, lo que ha facilitado la evasión de los internos es que personal de seguridad de los centros penitenciarios se corrompe hasta abrirles la puerta. Agregó por eso que la capacitación debe ir en el mismo sentido que el reclutamiento.

También consideró que enfrentan problemáticas semejantes los penales con sobrepoblación que los que casi no tienen internos, porque hay un problema para administrar los recursos en esos extremos.

Sin embargo, sostuvo que no se debe de generalizar este tipo de situaciones, porque hay penales, como los de Aguascalientes, Baja California Sur y el de Aquiles Serdán, en Chihuahua, donde se han aplicado controles y se ha invertido en mejoras a sus sistemas de seguridad.

No obstante, un año después, luego de que se dijo que en diciembre de 2012, operarían ocho penales federales construidos con inversión privada, el presidente Felipe Calderón inauguró este martes el primero y único de su administración. Acompañado por el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, y del embajador de Estados Unidos en México, Anthony Wayne, presentó las características del primero de los ocho penales de máxima seguridad construidos con una fórmula de inversión público-privada.

El Cefereso Número 11 se ubica a 40 minutos del Aeropuerto Internacional de Hermosillo, en Sonora, y está capacitado para albergar hasta 4 mil internos, quienes serán custodiados por egresados de la Academia Nacional de Administración Penitenciaria, con sede en Xalapa, Veracruz.

También destacó el incremento en el aseguramiento de reos federales durante su gobierno. “En 2006, tan sólo seis prisiones albergaban a 3 mil 164 internos, al término de 2012 contaremos con 13 centros penitenciarios, que atenderán a 20 mil 267 reos del fuero federal”.

“Cero fugas, riñas y motines”, aseguró el mandatario al resaltar la modernidad que se implementó en la construcción y operación del penal. En este sentido, Calderón presumió que de 2006 a la fecha no hay registro de fugas en los penales federales que se han instaurado en el país.

El penal federal de Hermosillo está diseñado para reos de nivel 3 y 4, lo que se traduce a internos de mediano y alto nivel de peligrosidad. Se conforma de 5 módulos con nueve pabellones cada modulo. Cada módulo es de un diámetro mayor al de la plancha del Zócalo de la Ciudad de México.

EL CASO VERACRUZ
El estado de Veracruz en el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2011 recibió por parte de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos la calificación de 6.6. Al mostrar lo que ocurre en tres penales de la entidad, resulta sumamente grave, dantesco, lo que sucede en el Centro de Readaptación Social de Pacho Viejo, en Xalapa.

La CNDH informó que el estado de Veracruz, en aspectos que garantizan integridad física y moral del interno, la calificación fue de 6.26. En aspectos que garantizan una estancia digna, la calificación fue de 7. En condiciones de gobernabilidad, 5.33, en reinserción social del interno, fue de 7.61 y en grupos de internos con requerimientos específicos, 7.21.

En la calificación de tres penales que fueron indagados, el organismo autónomo calificó al Centro de Readaptación Social La Toma en Amatlán de los Reyes con 7.56. A su vez el Centro de Readaptación Social “Dupont Ostion”, Zona Sur tuvo calificación de 5.84 y el Centro de Readaptación Social Zona 1, Pacho Viejo, Xalapa, 6.4.

Nos llamó poderosamente la atención el diagnóstico de Pacho Viejo, sin duda que es alarmante. En integración física y moral de internos, existe sobrepoblación, deficiente distribución de los internos y hay hacinamiento.

Existen deficiencias en el área escolar, servicio médico y visita íntima. Existe falta de equipo médico, también personal para atender enfermos, no hay medicinas y material de curación. Hay inexistencia de registro de incidentes que afectan la seguridad, falta de prevención y acciones para atender incidentes violentos.
Además existen deficiencias en la atención a los internos en condiciones de aislamiento, pues no existe atención médica.

En aspectos que garantizan una estancia digna, existen insuficientes instalaciones en el área de dormitorios. Hay falta de higiene de las instalaciones para alojar a los internos, así como en área médica, cocina, visita familiar y locutorios.

Tampoco existe separación entre procesados y sentenciados en dormitorios y áreas comunes.

Las mujeres tienen deficiencias en la atención médica y en la alimentación de los hijos de las internas que viven en el centro. Los adultos mayores no tienen ubicación específica.

Los indígenas tienen escaso servicio de intérpretes y hay inexistencia de medidas para evitar el trato discriminatorio. También existen deficiencias en la atención de las personas con discapacidad física y mental.

Para internos que tienen Sida no existe ubicación por motivos de salud. Para las personas con preferencia sexual distinta, no existe ubicación por seguridad de los internos que lo solicitan. Para los internos con adicciones, hay deficiencias en programas de desintoxicación voluntaria.

Cabe resaltar que el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Raúl Plascencia Villanueva, señaló que las cárceles del país “están reprobadas, ya que en 60 por ciento hay autogobiernos y cogobiernos –grupos de internos bien organizados–, en algunos casos liderados por integrantes del crimen organizado que tienen el control de la seguridad interna, así como de las actividades y servicios que se dan en estos centros de reclusión. En suma, existe una crisis penitenciaria”.

El ombudsman nacional añadió: Los reclusos tienen las llaves de las celdas, deciden quién entra y qué áreas se pueden visitar; imponen castigos, impiden la visita íntima y la entrada de los abogados defensores de los reclusos; cobran protección y tienen el control de los penales porque hay colusión y complicidades de funcionarios.

Al presentar el Diagnóstico nacional de supervisión penitenciaria 2011, el titular de la CNDH destacó que “en las visitas de trabajo que ha hecho la comisión a las cárceles del país se ha detectado venta de mariguana y otras drogas, bebidas alcohólicas, armas (cuchillos), teléfonos celulares, tarjetas telefónicas, chips, puntas –pedazos de varilla afilados–, bates de beisbol (objetos contundentes) e incluso gallos de pelea”.
EN ENTIDADES
En abril de este año, la entidad con mayor número de presos por delitos federales era Baja California, con 4 mil 400, por lo que recibía un subsidio anual de 80 millones de pesos. En segundo sitio se ubicó Jalisco, con 3 mil 650 presos federales, lo que obligó a la SSP federal a entregarle 68 millones de pesos anuales.
El Distrito Federal fue la tercera entidad con más reos federales, con 3 mil 416, y de acuerdo con información de la SSP federal con esa población recibió 62 millones de pesos al año por socorro de ley.
Otros estados con alta población de presos federales son: Sonora, con 2 mil 766, y un socorro de ley de alrededor de 50 millones de pesos; Nuevo León, con 2 mil reos, y la entrega de 38 millones de pesos; Tamaulipas, mil 500, y 28 millones de pesos. También, Sinaloa, con mil 336 reclusos de ese fuero; Michoacán, mil 300; Guerrero, con mil 171, y Chihuahua, con mil 90.
Por la entrega de ese socorro de ley la Federación no se atribuyó ninguna responsabilidad en las fugas de prisioneros, como la ocurrida recientemente en el penal de Piedras Negras, Coahuila, de donde escaparon más de 80 reos del fuero federal.
Esa entidad, en términos globales, tiene en sus prisiones a 400 sentenciados y procesados por delitos federales, según información de la SSP.

A DONDE IRAN
Se prevé, de acuerdo a autoridades federales, que los reos federales que están en las cárceles de Veracruz vayan al número 5 de Aldama y al que se construye en Papantla.

El 19 de marzo de 2012, el presidente Felipe Calderón, acompañado del titular de Seguridad Pública Federal, Genaro García Luna y de autoridades veracruzanas, supervisó el nuevo complejo penitenciario federal número tres que se construye en Papantla, cuya inversión supera los 2 mil 600 millones de pesos, el cual albergará a más de 2 mil internos de alta peligrosidad, señaló Calderón.

En su visita por tierras veracruzanas, Calderón supervisó el avance de los trabajos de ampliación y remodelación del nuevo reclusorio que se edifica en la comunidad Gildardo Muñoz, municipio de Papantla; dijo que contará con un módulo de súper máxima seguridad y otro de ultra máxima seguridad.

Con medidas de máxima seguridad, donde se prevé albergar a 2 mil 600 internos, subrayó que se podrá tener en custodia hasta 500 reos de alta peligrosidad, “ya que se trata de un modelo único en su tipo en todo el país y representa un hito en los servicios penitenciarios en la república mexicana”.

Luego de un recorrido por las instalaciones, Calderón detalló que por el tamaño de este nuevo penal, por sus características de seguridad de control electrónico y de infraestructura, “es una obra emblemática del trabajo que estamos realizando para fortalecer el sistema penitenciario en todo el país”.

Aseguró que esta obra “permitirá contar con una penitenciaria, un centro de readaptación a la altura de los más modernos, avanzados y eficientes del mundo”.

Luego de subrayar que la problemática de sobrepoblación afecta primordialmente a centros de reclusión estatales, presumió que en su sexenio “se ha logrado triplicar los espacios en los penales ya existentes”.

Por primera vez en la historia del México moderno, apuntó, “el gobierno federal tendrá bajo su custodia a todos los reos federales, lo cual constituirá una mejora significativa, cuantitativa y cualitativa del sistema penitenciario federal”, ya que al final de su administración entregará 22 penales.

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